Monday, February 06, 2006

viuDa

La viuda mira por el retrovisor; ahí está, contemplándola.
Vuelve la mirada; continúa sentado, quieto.
Cierra los ojos; nuevamente aparece.

Llega, abre la puerta empolvada; la está esperando con la cuenta de la luz entre los dedos.
Ella le habla, él la mira, mas no responde.
La observa, la persigue, la acecha.

La cansada mujer grita, escapa por las sucias escaleras.
Llega a la calle, se monta en el furioso jabalí amarillo.
Tiembla, lanza alaridos desesperados.
Es en vano, él sube rápidamente a vender helados:
""¡¡chocolo, piña doble, mora crema, súper yiroo!!""

tengo sed, ¿dame uno? perdón...ahh si! la viuda.

Ésta yace desplomada sobre la alfombra,con respirar débil, pausado, casi inexistente.
Abre los ojos, lo busca con la mirada...no está, ¿se ha ido?
Sí, se ha ido, y junto con él todo lo demás..

Friday, January 13, 2006

INsomnio noctuRno


Insomnio nocturno; no papá, la leche tibia no sirve, y leer monótonos volúmenes tampoco; ya leí el diccionario de la A hasta la Z y continúo aquí, contando una a una cientos de ovejas obesas.

Un insecto de alas zigzagueantes vuela sobre mi cama, parece que me estuviera espiando.
Cercano al ventanal emerge un CLOC, CLOC, CLOC, desesperado, pero del reloj no existe rastro alguno.

Ese sonido de camión destartalado me parece una suave melodía, me hipnotiza, ¿cómo no extrañarlo?
Me acerco al vidrio empañado y a través de él reconozco a un viejo dormido en la vereda norte; parece cómodo, al menos más que yo.

Otro eco aguado viene como arrancando desde el baño, voy y lo cayo.
Una luz rojiza se cuela por la cortina, mientras un animal de amarillado grito se aleja por la avenida.

Al parecer está amaneciendo, calculo que si logro dormirme ahora sólo tendría dos horas de sueño cuando suene el ingrato y desagradable ring.

Tuesday, January 10, 2006

" Sexo, sexo...mmm que rico! "

Ayer, luego de una siesta que sólo me ayudó a estar más cansada, más aburrida y más hastiada por el calor y el ruido santiaguino, decidí internarme en este hostil aparato cibernético (que a veces puede ser de utilidad), buscando averiguar qué me ofrecía el mundo cultural urbano para olvidar problemas y divertirme un rato. Finalmente, me decidí a ver una obra de teatro: teatro a luca, sí a luca, digamos que la versión mula pero honesta del teatro a mil. Tomé el teléfono y llamé para preguntar cuál sería la obra que me tocaría ver, aún sabiendo que el nombre es poco o nada lo que aporta. Me respondió un hombre con voz de cagao de calor, y luego de preguntarle, con tono de telefonista barata, que me obligaron a adoptar en un restorán cuico en el que trabajé, qué función darían, me contestó, algo tímido y avergonzado: "sexo, sexo, mmmm que rico"; yo, algo desconcertada pensando que me había topado con un psicópata telefónico de esos que te llaman a la casa a las 3 de la mañana y te asustan pensando que te están mirando justo en ese momento desde el departamento de al frente, le digo: "¿perdón?", él se ríe y me dice: "así se llama la obra: sexo, sexo mmmm que rico". Luego de reírme estruendosamente un rato, invité a un amigo, quien a la vez esperaba a otro que llegaba del sur; bueno, al final terminamos yendo como 5 idiotas sin nada que hacer. Perdidos entre la selva colindante a la torre entel, y luego de preguntarle como a 3 quiosqueros y a un par de taxistas que nada entendían de teatro, dónde quedaba el maldito "teatro a luca", logramos llegar. Se trataba de una sala llena de sillas amontonadas casi al azar, todas un poco roídas y empolvadas. Había mucha gente, de edades dispares, y aspectos aún más diversos, todos con cara de winners porque iban a ser parte del verdadero teatro a mil, el que cuesta luca, al contrario de los que van al otro, al original, pero terminan pagando 5, por lo bajo. Finalmente nos sentamos, intentando que ningún cabezón o chascón o pendejo insoportable estuviera sentado al frente y nos tapara la escenografía y a los actores, y luego de algunas pifias de la galucha, debido a que se estaba atrasando la función y el calor era insostenible, se apagaron las luces y empezó el show. La obra trataba de una mujer, que luego de quitarse un traje de monja y quedar en baby doll con encaje, contaba una serie de experiencias, ordenadas en perfecta cronología, respecto al sexo; todo esto acompañada de otro actor, con cara de che copete, que disfrazado de marido, de tía insoportable, de pendejo achorado, de puta acabronada, de adolescente adicto al reggetón, de muñeca rubia y cachetona y de cuanto personaje pelacable pueda caber en una mente enferma y sexópata, iba y venía del escenario e incluso se paseaba entre el público, obligándolos a hacer el ridículo y a pararse a bailar al ritmo de celia cruz. La obra resultó divertida, y todos salimos renovados y con ganas de compartir una cerveza en alguna shopería del sector, pero más allá creo que logró conjugar temáticas y estilos muy diversos, casi opuestos: la seriedad teórica y la ridiculez de lo cotidiano, los viejos empaquetados con los pendejos de colegio que poco han probado de sexo pero que lo único que hacen es buscarlo por todos lados. Todo reunido en torno al sexo, "mmm que rico".

EL bosque cHilote


La carpa de la ventana grande
me permite apreciar parte de este asombroso lugar,
conquistado luego de largas y penosas horas de incesante caminar,
atravesando mar, lago, ríos y cerros,
con una mochila en los hombros
y el gran anhelo de llegar al destino final.

Ahora la resaca más agradable es mi compañera,
recordándome la diversión nocturna
frente al espectáculo de chispas y leña,
de individuos de todos los colores, aromas y sonidos,
noche de encuentros y desencuentros,
alrededor de un exquisito plato de comida caliente.

Un largo día queda por recorrer,
repleto de experiencias imposibles de imaginar,
y espero, también de olvidar


cole-cole, que asombroso lugar

ON-OFF de una puta


ON
Un billete azul asoma por mi sostén;
no sé si yo lo puse ahí,
o si acaso alguien lo introdujo mientras bailaba.
Me arrastro cual babosa líquida y hedionda,
justo en el instante en que cientos de individuos me observan,
emitiendo ese particular sonido asfixiante.
OFF

ON
Ahora estoy sobre un colchón mojado,
y el resorte se entierra en mi cráneo adolorido.
Al parecer alguien me trajo hasta aquí,
pero el hedor a vino añejo no me deja recordar.
En el techo una araña,
y en mi muslo una cicatriz que nunca había notado.
intento levantarme, mas todo gira,
y el zumbido en el oído me obliga a permanecer inmóvil.
OFF

ON
Un hombre de cabellos negros y grasosos llora,
mientras yo creo jamás haberlo visto.
Cierro los ojos intentando enfocarlo,
y cuando los abro veo la sangre;
ese líquido rojo y viscoso está por todas partes
y poco a poco me enfrío,
sí, tirito de frío, y me paralizo.
OFF.




La pintura es de alguien que me gusta mucho: Schiele

lluvia


Un fin de semana de lluvia, frío y calor. El verano aparece y desaparece por estos lugares, cada año es distinto y cada vez más impredecible. Siguiendo con la nostalgia, los recuerdos y las miradas; este fin de semana fue de lluvia, pero el paseo no fracasó. Quisimos aprovecharla y la disfrutamos. Cuánto odie la lluvia por años, cuántos ánimos perdí y cuánto tiempo me encerré y escondí. Esta vez fui una aliada de la lluvia, quise reencontrarme con los zapatos húmedos, con la transpiración de los árboles y la cordillera oculta. La situación se dió a nuestro favor, un amigo y su auto multifacético nos permitió seguir haciendo lo que habíamos preparado, el picnic. La camioneta y sus toldos, la mesita, comida y un vino, nos atendieron en la playa del lago. Cobijados de la lluvia, pero acompañándola y disfrutándola. También nos mojamos un poco, y corrimos por las calles del pueblo. Algunos niños, ya acostumbrados, nos miraban y gritaban si la lluvia estaba muy fuerte. La verdad es que no lo estaba.El color del cielo y de los campos eran más intensos. Estuvimos juntas lluvia, pero sería mucho decir de mi parte que estuve sumergida. Ya no te conozco tanto, ahora te admiro. Pero no soy capaz de seguirte.

--Esto pertenece a la domi, a su experiencia, pero está lleno de sensaciones que hacen que uno también lo sienta, de algún modo, como propio. gracias por compartir tu contacto con esa lluvia, que puede ser tan amable cuando se extraña--

plástico Rojo


Plástico rojo sumergido en la botella,
hojas de árboles caídos junto al closet,
cenizas esparcidas por la música arrancada,
sentimientos que flotan, pena,
que definitoria palabra: pena.

La luz del farol de la Quintrala asoma en la ventana,
pero no alumbra nada;
aquí sigue todo en penumbras.
El libro sigue cerrado,
las velas continúan apagadas,
como expectantes.

Las sales perdieron sus colores,
las conchas no traen sonidos de olas furiosas,
ni la canción mueve con ritmo los pies.
Pero la mano de cuero café sigue ahí,
atormentando,
recordando que alguna vez se fue inocente, ¿feliz?

El automóvil aparece de repente,
la voz del locutor habla de mujeres y hombres modelando ropa de seda,
cuenta de gusanos que se transforman en mariposas.

El delirio aumenta,
la cicatriz del dedo blanco se vuelve más notoria,
se mueve, hace muecas de espanto.

Es hora de abrir el libro de páginas grises,
de teñir las sales con tonos de cerros porteños
y de sumergir más y más ese plástico rojo.



gracias valpo, gracias cerro alegre