viuDa
La viuda mira por el retrovisor; ahí está, contemplándola.Vuelve la mirada; continúa sentado, quieto.
Cierra los ojos; nuevamente aparece.
Llega, abre la puerta empolvada; la está esperando con la cuenta de la luz entre los dedos.
Ella le habla, él la mira, mas no responde.
La observa, la persigue, la acecha.
La cansada mujer grita, escapa por las sucias escaleras.
Llega a la calle, se monta en el furioso jabalí amarillo.
Tiembla, lanza alaridos desesperados.
Es en vano, él sube rápidamente a vender helados:
""¡¡chocolo, piña doble, mora crema, súper yiroo!!""
tengo sed, ¿dame uno? perdón...ahh si! la viuda.
Ésta yace desplomada sobre la alfombra,con respirar débil, pausado, casi inexistente.
Abre los ojos, lo busca con la mirada...no está, ¿se ha ido?
Sí, se ha ido, y junto con él todo lo demás..
